El mantenimiento de rutina es un tipo de estrategia de mantenimiento proactivo que implica el mantenimiento programado de manera regular del estrategia, maquinaria, edificios o sistemas.
El mantenimiento de rutina abarca una variedad de tareas de mantenimiento continuo que ayudan a mantener los activos en buenas condiciones de funcionamiento para evitar fallas inesperadas.Algunos ejemplos de tales tareas incluyen inspecciones de equipamiento, cambios de aceite y eliminación de basura. Estas actividades de mantenimiento ayudan a las empresas a evitar costosas reparaciones de emergencia, reducir las averías de los equipamientos y aumentar la seguridad, la eficiencia y la confiabilidad de los sistemas y activos.
Si bien el mantenimiento de rutina se asocia comúnmente con el mantenimiento de la facilidad, la maquinaria y otros activos de la empresa, como los vehículos de entrega y el equipamiento, también puede aplicarse a la tecnología de la información (TI).El mantenimiento de rutina en TI implica tareas y procedimientos regulares destinados a gestionar el buen funcionamiento de la infraestructura de TI de una organización, incluidas las actualizaciones de software, las comprobaciones de hardware, la gestión de copias de seguridad y la supervisión de la red.
Las tareas de mantenimiento de rutina son sencillas y requieren un tiempo de inactividad mínimo del equipamiento o habilidades especializadas de los miembros del equipo de mantenimiento. Estas tareas ayudan a mantener la eficiencia operativa diaria, evitar que problemas menores se intensifiquen y crear lugares de trabajo más seguros.
Las tareas de mantenimiento de rutina necesarias para mantener el equipamiento y sistemas en buen estado de funcionamiento suelen incluirse en una lista de verificación de mantenimiento. Los tipos comunes de tareas de mantenimiento de rutina incluyen:
Los flujos de trabajo de mantenimiento de rutina se producen a intervalos regulares (diarios, semanales o mensuales) en función de las recomendaciones del fabricante o las necesidades operativas. Hay tres tipos principales de mantenimiento de rutina que pueden ayudar a una organización a determinar su programa de mantenimiento, que incluyen:
El mantenimiento basado en el uso es cuando las métricas de uso de un activo determinan el programa de mantenimiento. Este tipo de mantenimiento utiliza el uso promedio o la exposición de un activo a las condiciones ambientales para pronosticar una fecha de vencimiento para futuras inspecciones o trabajos por parte del departamento de mantenimiento. Por ejemplo, un vehículo de reparto está programado para un cambio de aceite por cada mil millas recorridas.
El mantenimiento preventivo basado en el calendario o en el tiempo se produce a intervalos de tiempo programados.Para las organizaciones que utilizan este tipo de mantenimiento, se establece una orden de trabajo para la tarea rutinaria para una fecha de vencimiento determinada por adelantado.Por ejemplo, una fábrica podría programar a un técnico de mantenimiento para completar el mantenimiento de la correa semanalmente para mantener la maquinaria operando en niveles máximos de producción.
El mantenimiento basado en las condiciones (CBM) es una estrategia de mantenimiento preventivo que depende del monitoreo de activos o equipamiento para determinar cuándo es necesario realizar trabajos de mantenimiento.El CBM utiliza sensores y otro equipamiento de monitoreo para recopilar datos sobre el rendimiento del equipamiento.Mediante el uso de algoritmos, machine learning e IA, los datos recopilados se analizan para identificar patrones y anomalías que podrían indicar un problema de mantenimiento o una falla del equipamiento.
Un plan de mantenimiento de rutina ofrece varios beneficios en todas las industrias y aplicaciones, incluyendo:
Un programa de mantenimiento de rutina requiere una inversión regular, pero a menudo resulta menos costoso que una estrategia de mantenimiento reactivo o de mantenimiento de emergencia. Las reparaciones de emergencia pueden ser costosas, y a veces implican el envío urgente de piezas o la realización de horas extraordinarias.El mantenimiento regular y la detección temprana de problemas permiten reparaciones más rentables y evitan daños mayores.
El mantenimiento constante también ayuda a garantizar que los activos funcionen sin problemas, lo que genera menos interrupciones operativas. Menos tiempo de inactividad ayuda a las empresas a mantener la productividad y reducir el costoso tiempo de inactividad del equipamiento.
La inspección y el mantenimiento periódicos ayudan a identificar posibles riesgos de seguridad. Esta estructura protege a los trabajadores, operadores de máquinas y usuarios de accidentes y lesiones que podrían resultar de un equipamiento defectuoso o fallas del sistema.
Los activos que reciben un mantenimiento constante son más confiables y brindan un rendimiento sólido con menos preocupaciones por fallas repentinas.La confiabilidad es crítica en industrias donde los tiempos de inactividad no planeados o fallas pueden generar interrupciones operativas significativas o pérdidas financieras.La confiabilidad en el negocio también mejora la calidad del producto, y aumenta la satisfacción y retención de los clientes.
Los equipamientos y sistemas bien mantenidos tienden a funcionar con la máxima eficiencia. Los sistemas limpios y que funcionan correctamente reducen los costos operativos (utilizan menos energía y consumen menos combustible) y tienen una vida útil más larga y un mayor valor de reventa.
El mantenimiento de rutina es una estrategia de mantenimiento proactivo, que es cuando una organización realiza el mantenimiento de los activos antes de que fallen.Otras estrategias de mantenimiento proactivo incluyen mantenimiento planificado, mantenimiento preventivo, mantenimiento predictivo y mantenimiento centrado en la confiabilidad.. Estas estrategias son similares, pero aún distintas del mantenimiento de rutina:
El mantenimiento planificado es la identificación y delimitación de las tareas y recursos de mantenimiento, como herramientas y piezas de repuesto, necesarios para el mantenimiento, la reparación o la sustitución de un activo.Las tareas de mantenimiento planificadas son potencialmente más complejas que las tareas de mantenimiento de rutina y pueden requerir más tiempo de inactividad, habilidades especializadas o inspecciones detalladas.Si bien las tareas se planean en función de las recomendaciones del fabricante, la antigüedad del equipamiento, los patrones de uso o el análisis de datos, el tiempo puede ser poco frecuente.
El mantenimiento preventivo es el acto de completar actividades de mantenimiento programadas regularmente para ayudar a prevenir averías inesperadas en el futuro.Si bien el mantenimiento de rutina consiste en mantener las cosas funcionando sin problemas, el mantenimiento preventivo consiste en anticipar y abordar posibles problemas antes de que provoquen fallas.
El mantenimiento predictivo se fundamenta en el mantenimiento basado en la condición para optimizar el rendimiento y la vida útil del equipamiento mediante la evaluación continua de su estado en tiempo real. En lugar de seguir un calendario fijo, el mantenimiento predictivo se basa en datos y analytics para anticipar cuándo debe realizarse el mantenimiento.En cambio, el mantenimiento rutinario consiste en tareas regulares y programadas que no tienen necesariamente en cuenta el estado actual.
El mantenimiento centrado en la confiabilidad (RCM) es un proceso de mantenimiento personalizado con el objetivo de maximizar el tiempo de actividad del equipo y, a la vez, reducir la necesidad de reemplazar los activos, reduciendo así los costos de mantenimiento. Mientras que el mantenimiento de rutina consiste en el mantenimiento regular, el RCM consiste en optimizar las estrategias de mantenimiento basadas en el análisis de confiabilidad y la criticidad de las fallas del equipamiento.
Muchas empresas utilizan un sistema computarizado de gestión de mantenimiento (CMMS) para gestionar sus estrategias de mantenimiento, incluido el mantenimiento de rutina.
Un CMMS es un software que centraliza los datos y la información de mantenimiento y ayuda a optimizar los procesos de las operaciones de mantenimiento que requieren mucho tiempo.El objetivo principal del software de CMMS es programar las tareas de mantenimiento y gestionar el mantenimiento de forma proactiva, incluyendo funciones, como la gestión de las órdenes de trabajo, el seguimiento de los recursos y la mano de obre, y la elaboración de informes, análisis y auditorías.
Un CMMS es parte de a gestión de activos empresariales (EAM). Un EAM es la combinación de software, sistemas y servicios que mantienen y controlan los activos y equipamientos operativos.El objetivo de EAM es optimizar la calidad de los activos a lo largo de su ciclo de vida, aumentar el tiempo de actividad productiva y reducir los costos operativos.