Los sistemas de recuperación de información para empresas surgieron mucho antes que Internet. Uno de los primeros beneficios de implementar sistemas informáticos mainframe multiusuario fue que facilitaron el descubrimiento de información al encontrar coincidencias exactas con cadenas de texto en grandes repositorios de documentos.
Con el crecimiento de los ordenadores de sobremesa y las intranets corporativas, las soluciones comerciales de búsqueda empresarial, como IBM Storage and Information Retrieval System (STAIRS) y la herramienta de búsqueda local FAST (posteriormente adquirida por Microsoft), se convirtieron en la corriente principal de la informática empresarial.
Sin embargo, el auge y la popularización de los motores de búsqueda web gratuitos y de acceso público, como Google (y su predecesor AltaVista), transformaron radicalmente las expectativas de los usuarios en cuanto a recuperación de información, descubrimiento de contenidos y plataformas de búsqueda empresarial.
Ante el rápido crecimiento del volumen y la variedad de datos que deben examinar las herramientas de búsqueda empresarial, la velocidad de recuperación de resultados se ha convertido en un indicador clave del rendimiento de los algoritmos de búsqueda cognitiva. Las soluciones de búsqueda inteligente actuales deben basarse en arquitecturas que puedan gestionar las demandas de rendimiento de las cargas de trabajo de big data. Dado que ofrecen la escalabilidad necesaria, las infraestructuras en la nube con amplias integraciones basadas en API y automatización suelen ser las más adecuadas para la tarea.